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¿Se atreverían los estudiantes de una residencia universitaria a mostrarnos sus ositos de peluche y a bajar con ellos al vestíbulo de su residencia en zapatillas de estar por casa? ¿Estarían tan compenetrados que serían capaces de comer todos al mismo tiempo, beber agua al mismo tiempo, masticar al mismo tiempo? ¿Cuánta gente puede haber en un concierto improvisado en una habitación? Teníamos éstas y muchas otras preguntas, y con ellas nos fuimos a la residencia José Prat de Albacete para encontrar las respuestas.
Lo primero que nos sorprendió es cómo se había extendido la noticia de los “eventos” que habíamos propuesto. Fue sorprendente como en esta residencia donde viven mayoritariamente estudiantes de Medicina estaban preparados para organizar esta concentración de osos de peluche en la sala de ocio. Cuando entramos, nos encontramos una gran montaña de muñequitos sobre la mesa de ping-pong. Había estudiantes de todos los tipos, chicas y chicos, de primeros cursos y veteranos, todos con sus correspondientes zapatillas de estar por casa. Y es que ésta es su casa y sus compañeros son su familia, al menos mientras dura el curso. Muchos de ellos forjarán aquí una amistad que durará toda la vida, incluso algunos de ellos se plantearán compartir toda la vida. Fue divertido, muy divertido, hacer la sesión de fotos para la revista, y cuando las pusimos en nuestro "tuenti", tardaron apenas unos minutos en estar todos etiquetados.
Y es que, aunque podamos pensar que una residencia universitaria es un lugar hostil donde te están esperando para hacerte mil y una novatadas, y donde tienes que encerrarte en tu habitación como si fuera una trinchera para sobrevivir, nada más lejos de la realidad. La red de residencias públicas de Castilla-La Mancha, ofrece distintos tipos de alojamientos: residencias-pisos, donde la gente comparte un apartamento independiente, con salón, cocina, baños y donde cada uno tiene su espacio en la nevera y puede hacerse la comida o descongelar la que trae de casa en el micro-ondas. También hay otras que disponen de habitaciones individuales o dobles, y donde hay un comedor donde te dan el desayuno, la comida y la cena, donde te limpian la habitación y tienes todos los servicios para sólo preocuparte por estudiar. Y todo ello con precios subvencionados públicos que van desde los menos de doscientos euros de alojamiento en piso, hasta unos trescientos ochenta en habitación individual y con manutención completa.
Mientras nuestro amigo Eduardo, del grupo Zoom, prepara su guitarra para el concierto, nos damos una vuelta por la residencia y nos sorprendió lo luminosa, colorida y nueva que está. Es un lugar que transmite alegría y donde no nos importaría quedarnos a vivir una temporada. Encontramos una sala de estudio perfectamente acondicionada para estudiar, con mucha luz, conexión wifi y por cable, como en toda la residencia e ¡incluido en el precio! Nos asomamos al comedor donde todo está preparado para nuestra tercera pregunta del reportaje. ¿Seremos capaces de conseguirlo?
Nos vamos a la habitación de Eduardo que, ayudado por su amigo Pablo, afina su guitarra. Nos cuenta que él optó por residencia porque aquí tiene mucho más fácil acostumbrarse a unos horarios fijos que le permitan coger el ritmo de estudio. Piensa que su problema es ser bastante caótico con el horario y vivir aquí le ayuda a organizarse. Pablo opina que lo mejor de la residencia es que para gente como él, que llegó a Albacete sin conocer a nadie, la integración en la vida universitaria ha sido mucho más fácil. Hizo amigos enseguida y ahora son como su familia.
Eduardo empieza a tocar las primeras notas de “Should I Stay or Should I Go?” de los Clash, que se ha convertido en los últimos meses casi en nuestro himno. Empieza a aparecer gente a la llamada de la guitarra de Eduardo. Poco a poco se van dejando caer, muchos de ellos todavía abrazados a su muñequito de peluche y en zapatillas. Nos sigue sorprendiendo cómo estudiantes de último curso con tatuajes en los hombros, camisetas sin mangas o con rastas pasean con sus muñecos en los brazos sin que nadie se sorprenda. Suponemos que esto se debe a que se encuentran como en su propia casa. La habitación no tarda en llenarse, y el pasillo del piso de Eduardo tampoco tarda mucho. Nos asomamos y vemos que incluso hay gente sentada en las escaleras. Aplausos generales para acabar con otro sí rotundo a nuestra segunda pregunta y ponemos en marcha el tercer reto: ¿seremos capaces de comer todos al compás?
Mientras vamos hacia el comedor preguntamos a unas estudiantes de Medicina qué es necesario para solicitar plaza en una residencia universitaria y nos dicen que es sencillísimo. Basta con descargarse los documentos y la información en la página de la Junta de Comunidades, enviarla y esperar a que te contesten concediéndote la plaza, algo que es bastante rápido y relativamente fácil, porque esta comunidad ofrece un número grande de plazas.
Los residentes de la José Prat van tomando posiciones para el reto ante la cara extrañada de las cocineras, que en cierto modo acaban siendo sus madres adoptivas, porque conocen todos sus gustos, sus horarios y sus hábitos (vaya desde aquí un saludo a todas las cocineras de las residencias universitarias que siempre nos tratan tan bien).
¿Todos preparados? A la de tres, cuchara arriba, la boca abierta, foto, abajo la cuchara, foto, dejamos la cuchara, cogemos el vaso, foto, bebemos a la de tres, foto. Vaya, parece una sinfonía. ¡Una comida divertida! Parecía que sería imposible conseguirlo. Tres retos conseguidos.
Todavía sin creernos lo que acabamos de vivir en esta residencia empezamos a recoger nuestras cosas habiendo encontrado respuestas y conseguido lograr nuestros retos. Todo fue mucho más fácil porque Eduardo es el representante de la asociación de residentes y nos han ayudado también los becarios de la residencia, que a cambio de organizar distintas actividades en la residencia no tienen que pagar o pagan bastante menos. ¡Nos quedamos con ganas de repetir!
ás:
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Para encontrar mucha más información sobre residencias universitarias, enlaces a la página web de la JCCM donde descargarte la documentación que necesitas para solicitar plaza y muchas más cosas, puedes visitar nuestro portal de selectividad.
También nos apetecería que estudiantes de otras residencias universitarias nos propongan nuevos retos divertidos. Podéis escribirnos a nuestro correo: dos@uclm.es o déjanos un mensaje en nuestro “tuenti”. |
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